Encuentros Cercanos
por Lintu[.E L P I C N I C ! !.]
A la mañana siguiente, en la casa de las chicas...
- ¡¡CCCHHHIIIIIICCCCCAAAASSSSS!!- gritó emocionada Carla, saltando de alegría.
A todo esto, la única que estaba despierta era ella, a sí que con ese grito las despertó a todas.
- Mmmmmmmmmmmzzzzzzzzz...- rezongó Romina y siguió durmiendo.
- Carrrrrrrrrrrrrrr...- le dijo Laura, mirándola con una cara que decía: “¡¿Acaso no puedes contener tu emoción?! ¡Son las 6 de la mañana...!”.
- ¡Chicas! ¡Chicas! ¡Chicas! ¡Chicas! ¡Chicas! ¡Chicas! ¡Chicas! ¡Chicas! ¡Chicas! ¡Chicaaaaaaaaaaaaaaaas!- seguía gritando Carla.
- ¡Carla! ¡Carla! ¡Carla! ¡Carlaaaaaaaaaa!- le siguió el juego Julieta -. ¡Sos peor que un despertador!
- ¡Perdón! ¡Pero es que... es que... que...!- tartamudeó Carla.
- ¿Qué pasa, Car?- le dijo María con desgano -. Te comportas como si hubieras salido con Lucho...- bromeó.
Las chicas (menos Carla) lanzaron una risita nerviosa. Debían actuar como si no supieran nada de lo que había ocurrido la noche anterior.
- ¡¡Pero eso fue lo que sucedió!!- anunció Carla -. ¡Anoche... Anoche... Anoche...!
- Mmmmmm... ¿Qué pasó anoche?- dijo Romina, dándose vuelta en la cama y uniéndose a la conversación.
- ¡Anoche... Anoche... Anoche...!
- Si, Carla, ya entendimos que fue anoche... ¿Qué pasó?- se desesperó Camila.
- Él... y... y... yo...- tartamudeaba.
- ¿Qué?- le dijo Laura
- Yo... y... y... él... Ya... ya...
- A ver... Déjame adivinar...- dijo Julieta -. ¿Son novios?- preguntó sin muchas vueltas.
- Ssssss... S..... Ssssssss.... ¡Si!- dijo Carla toda colorada.
Las chicas se le quedaron viendo: O_O
- ¡Uh! Carla...- dijo Camila, sin encontrar palabras -. De veritas, eso no me lo esperaba...
- ¡Yo tampoco!- dijeron las otras.
- Pues, ya ven...- dijo ella toda contenta -. ¿Y a ustedes cómo les fue?
Ellas se quedaron de piedra. ¿Qué le iban a contestar? No habían salido con nadie, solamente los habían espiado. La única que podía contestar era Laura, además ellas también querían saber como le había ido a Laura.
- ¿Cómo te fue, Lau?- le preguntó Camila, lanzándole una mirada que decía: “Entretenla que tengo un plan”.
- ¿Eh? ¡Ah! OoO- dijo ella, entendiendo la indirecta -. ¡A mi me fue super bien!
- ¿En serio?- se interesaron todas.
- Discúlpenme, amigas... Debo hablar con el presidente...- dijo Camila, levantándose de la cama y tomando disimuladamente el celular de María.
- ¿Eh?- no entendieron las demás.
- O sea que voy al baño ¬¬
- ¡Ahhh! OoO
Camila fue hasta el baño y cerró la puerta tras de sí. Llamó al cel. de Lauri y esperó.
- Disculpe al que le diga esto... ¡¿Quién demonios llama a las 6:30 de la mañana?!- atendió Lauri desde el otro lado de la línea.
- Sorry, Lauri... ^^U Habla Camila.
- ¡Ah, Camila!- se calmó -. ¿Por qué llamas?
- Carla nos despertó a todas por la emoción de que anoche se hizo novia de Lucho...
- ¿Y?
- Y resulta que nos preguntó a nosotras cómo nos había ido con ustedes...
- Ajah...
- Y, bueno... ¡La única que tuvo una cita real fue Laura con Aki! Si le respondemos a Carla que nos fue bien, debemos fingir que nos emparejamos con ustedes... Si decimos que nos fue mal, entonces debemos fingir de que estamos peleadas con ustedes...
Ningún sonido del otro lado...
- Lauri...
Nada...
- ¿Lauri?
- ZZZzzzZZZzzzZZZzzzZZZzzzz...- roncó Lauri.
- Ok...
Camila cortó y volvió a la habitación. Las chicas se las habían ingeniado para que Carla se fuera de la habitación durante un rato y poder dar una solución al nuevo dilema.
- Chicas, acabo de llamar a Lauri pero no me dio ninguna respuesta porque se quedó dormido de nuevo...- dijo Camila.
- Yo y Romina le respondimos a Carla que nos fue bien anoche...- explicó María -. Yo le dije que habíamos ido a un bar a tomar un café...
- Y yo que habíamos ido a pasear al centro...- dijo Romina.
- Yo le dije que me fue para el c*** (censura XP) con Lauri...- explicó Julieta.
- Nosotras le dijimos por tu parte que te fue bien- le dijo Laura, con aire divertido.
- Hablando de eso... - dijo Camila, mirando a Laura de reojo -. ¿Cómo te fue con Aki?
- ¡Aaaaaaaahhhh!- suspiró Laura -. Nos fuimos a pasear a orillas del río de acá a la vuelta... Después nos sentamos a observar las estrellas y...
Laura se cortó. Los ojos le brillaban y tenía una mirada melancólica de niña enamorada.
- ¿Qué?- preguntó Camila, para sacarla de su trance.
- Entonces me dijo... (Suspiro) Me dijo que nunca había sentido esto por una chica...
- ¿Y después?- se interesó Camila, aunque sabiendo lo que pasaría.
- Estoy en la misma situación de Carla... ^///////^
- O sea que- dijo Camila, abriendo los ojos bien grandotes -. ¡Tu y Aki...!
- Siiiiii...
- ¡Felicidades, amiga!- dijo Camila, abrazándola.
- Gracias.
- ¡Entonces se me ocurre algo para hacer hoy!- dijo Camila.
- ¿Qué?- se engancharon todas.
- ¡Hoy iremos de pic nic!- anunció alegremente -. ¡Para festejar las dos nuevas parejas que se formaron!
- ¡¡Siiiiiii!!- festejaron todas.
Eran ya las 8 de la mañana cuando las 6 chicas se terminaron de arreglar. Sabían que los chicos seguían durmiendo, así que mandaron a Romina a despertarlos y a avisarles de la salida. Las demás se quedaron preparando todo: bebida, comida, “entretenimiento”, etc.
En la casa de los chicos...
Romina entró por la terraza. Un silencio de funeral reinaba en toda la casa, roto de vez en cuando por ronquidos. Abrió la puerta de la habitación pero no se animó a entrar por lo que veía: se supone que se debe dormir sobre la cama, pero los chicos tenían una manera peculiar de conciliar el sueño: Lauri, quien literalmente estaba debajo de la cama, no se le veía nada pues estaba cubierto con las sábanas. Pablo estaba tirado en el suelo, con las piernas sobre la cama y con la cabeza cubierta por una almohada. Aki estaba sobre Pauli y éste debajo del escritorio. ¡Oh! ¡Sorpresa! ¿Pauli durmiendo con un oso de peluche? Ni hablar del pijama de Aki: celeste a rayas y bastante corto para él. A Eero no se lo veía por ninguna parte.
Romina puso temerosa un pie del otro lado del umbral y pisó algo. Pensó que era un palo de madera o algo así, pero se equivocó: era la mano de Eero.
- ¡¡AAAAAAAAHHHHHHHHHHH!!- exclamó Eero, despertándose todo sobresaltado.
- ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Perdón!- dijo Romina quitando el pie -. ¿Estás bien?
- Si... Creo...- dijo él, frotándose la mano para que el dolor se calmase -. ¿Qué pasa?
- Es que tenemos idea de ir a un pic nic, ahora al mediodía... Además tenemos que resolver unos pequeños asuntos...
- ¿Qué sucedió?- se preocupó Eero.
Romina le contó todo el dilema anterior (Oigan! Los voy a cansar demasiado si lo pongo una y otra vez... ¬¬)
- De acuerdo...- aceptó Eero -. Despierto a los chicos y les digo.
- Ok...
- ¿Quién tiene que ir a hablar con quién?- se le olvidó.
- U_Uu Pauli con María, Lauri con Julieta, Pablo con Camila y tu conmigo.
- ¿Y porqué no lo resolvemos ahora?
- Me parece que primero deberías cambiarte...- dijo Romina.
Eero no había notado que Romina desde hacía un rato estaba con las manos tapándose los ojos. Cuando Eero se había sentado en la cama no había notado que sólo traía puesta la ropa interior, y no una demasiado discreta.
Romina volvió a la casa de las chicas. Allí las encontró a todas todavía preparando cosas.
Al cabo de un rato (ya eran como las 9:30 de la mañana), los chicos se aparecieron a hablar con las chicas sobre el problema. Cuando cada quién la llamó a su respectiva, Carla las miró con cara pícara, aunque ella seguía sin saber nada. Los involucrados en el complot tenían dos opciones: o fingir que algo había pasado entre ellos y que nada cambie, o decirle que lo de anoche fue un plan premeditado de todos ellos y que los espiaron desde el principio hasta casi el final, y destrozarle su tímido corazón.
Camila estaba en la cocina preparando sándwichs y alguna que otra porquería (Imagínenselas... =P). Pablo entró a hablar con ella y de paso se robó uno.
- ¡Hey! ¡Choro! (choro = ladrón)- le replicó burlona Camila.
- ¿De qué es?- le preguntó una vez que se bajó medio sándwich.
- De atún, pero también hay de otros...
- ¡Atún! ¡Rico!- exclamó y se comió la mitad que quedaba de un solo mordisco.
- ¡Tragón! Si después te atoras no te salvamos ni nada...- bromeó ella.
Pablo estaba moviendo suavemente su mano por detrás de su espalda, dispuesto a agarrarse otro bocadillo. Camila se dio cuenta y le agarró el brazo.
- ¡No!- le dijo como a un nene chiquito -. Ahora no podés comer porque son para el almuerzo...
- Pero no desayuné...- le dijo con cara de puchero.
- Entonces, tranquilamente podés darte vuelta y encontrar una heladera llena de cosas para desayunar... Así te llenás y no te robás más nada hasta el pic nic... ¬¬
- Ta’ bien...- dijo resignado -. Pero no vine para desayunar: hay que resolver el dilema.
- ¡Cierto! ¿Qué hacemos?
- ¿Tu que le dijiste a Carla?
- No llegué a hablar con ella, pero las demás le dijeron “que nos fue bien”...- dijo con un dejo de burla.
- Hace un rato vino Luciano a contarnos todo. Obvio que ya le había contado a los de tu curso. Me vi obligado a decir que “nos fue bien”, según tus palabras...
- ¿Y ahora que hacemos? ¿Fingimos? ¿Nos peleamos? ¿Eh?
Pablo se detuvo a pensarlo, mientras sus ojos iban de aquí para allá. Entonces su mirada se posó en la mano de Camila, que no había soltado su brazo.
- ¿Qué opciones hay?- preguntó él.
- Nos emparejamos o nos peleamos, obvio, todo de mentirita... ^^
- Me parece la 1º opción, pero...
- ¿Pero qué?
- ¿Por qué tiene que ser de mentira?
Camila se le quedó viendo con los ojos así: O//////O. El corazón le latía a mil por hora y sus manos temblaban como si las hubiera metido por largo rato dentro de un balde de agua helada.
- E... Es... Eso quie... Quiere decir... Que...- tartamudeó Camila sin creer lo que decía.
- Ajah...- le aseguró él con una amplia sonrisa en sus labios.
María estaba haciendo relajo en la sala. Estaba tirada en el sillón sintiendo el aire fresco de la mañana que entraba por la ventana a su espalda. En eso llega Pauli a hablar con ella.
- Hola, Mary! (Así le dice de cariño, jeje)- la saludó Pauli, sentándose a su lado.
- ¿Vienes a resolver el problema?- le dijo María, abriendo los ojos -. Yo lo estuve pensando y no sé que podemos hacer...
- Para mi que deberíamos fingir cada vez que estemos frente a ellos...
- ¿Te refieres a fingir que somos novios?- se sorprendió María, de una manera exagerada.
Cuando María terminó la frase, apareció Carla a sentarse con ellos. Rápidamente y sin pensarlo dos veces, María se acurrucó junto a Pauli y éste la rodeó con los brazos. Luego de eso comenzaron a decirse cosas bonitas.
- Hay, puchurrumín...- dijo María mirando a los ojos de Pauli, intentando contener sus ganas de reírse a carcajadas y de salir corriendo de ahí por la pena -. ¿Sabías que sos la cosita más hermosa en esta nave?
- Si, cielito...- dijo él, también con ganas de reír y de escapar -. También de la Tierra...
- Y también de todo el universo, amor...
- ¡Oops! Lo siento- dijo Carla, un tanto avergonzada de encontrarlos en esa situación. Al instante dio media vuelta y se marchó.
María y Pauli se separaron respirando de alivio. Ambos se echaron a reír como nunca antes lo habían hecho. Aunque esa situación fue muy cómica y fingida, sentían que si debían actuar de esa manera todas las veces que se encontraran con Lucho o Carla, la farsa pasaría a ser algo más.
Romina había salido a conseguir unas pelotitas de tennis. Tenía las raquetas pero faltaban las pelotas. De paso salió a caminar, ya que hacía mucho no recorría la zona. A 3 cuadras de la casa, Eero la alcanzó. Fue corriendo así que Romina tuvo que esperar a que recobrara el aliento para ponerse a hablar con él.
- ¿Has pensado en algo?- le preguntó Eero, comenzando a caminar a su lado.
- Podríamos fingir que nos gustamos...- ofreció Romina sin vueltas.
- Si...- aceptó Eero -. Aunque nos pondremos en una situación muy embarazosa cada vez que nos crucemos con ellos dos...u_uU
- No te hagas mala sangre por eso...^^- lo animó Romina -. Además...
- ¿Además?
- Puede que no lo demuestre, Eero... Pero algo siento hacia ti...
- Ro... Sé a qué te refieres... Y yo también...
- Gracias- dijo ella, tomando la mano de Eero y acercándose a él -. ¿Ves? ¡Ahora no hace falta fingir!
- Jeje... ^^ Tienes razón...
Y siguieron caminando por una calle llena de señalizaciones en diferentes idiomas y gente que paseaba sin ningún problema en la cabeza.
Julieta se encontraba descansando en la hamaca paraguaya del jardín delantero cuando Lauri se le acercó con mala onda hacia donde estaba ella.
- Julieta- la llamó.
- ¿Qué?- le respondió fríamente ella, sin abrir los ojos.
- Supongo que no tendremos que fingir que nos peleamos, ¿verdad?- le dijo con la voz cargada de desprecio.
- Para nada- se limitó a decir ella.
Lauri se volteó dispuesto a marcharse, cuando la voz de Julieta lo detuvo.
- Sé de quién gustas- le dijo de una.
- ¿A sí? ¿Quién es, entonces?- la desafió volviendo a mirarla.
Julieta se había incorporado en la hamaca y lo miraba desafiante.
- De Camila, ¿no?
A Lauri se le detuvo el corazón. ¿Cómo pudo darse cuenta que sentía algo por ella desde que le había hablado por primera vez?
- ¿Có... Cómo lo sabes?
- Puedo reconocer cuando una persona está enamorada... Y tu siempre la miras con una mirada especial...
- Yo... Yo...
- Pero no te molestes en buscarla- le dijo Julieta. Ella le decía todo eso para que Lauri se enfadara.- Ella ya está con Pablo...
- ¿Desde cuando?
- Desde hace un rato- le explicó y señaló hacia su espalda.
Lauri observó donde la chica señalaba y, efectivamente, vio a Camila saliendo a caminar con Pablo. Ambos parecían de muy buen humor y se reían de cualquier bobada.
El pobre corazón del joven se quedó de piedra en lo que dura un pestañeo. Si hacerle caso a las burlas de Julieta, volvió con paso lento a la casa de los chicos.
Sabía que había algo entre los dos argentinos y él estaba seguro de que en algún momento ellos dos iban a sacar a la luz sus sentimientos. Y pensó que a él no le afectaría en lo más mínimo. Pero tenía razón a medias. Le alegraba de que ambos hubieran encontrado la felicidad en el otro, pero de alguna manera, lo partía por dentro.
Se tiró en la cama a mirar el techo sumido en sus pensamientos. De todas maneras, no sabía si lo que sentía por ella era algo demasiado especial... A lo mejor no se daba cuenta, pero la quería sólo como una hermana. Como una hermana... repitió Lauri en su mente. ¡Eso era! Lo había confundido todo... Lo que él sentía era sólo cariño de hermanos... Y así siguió convenciéndose hasta que Pauli lo llamó para irse al pic nic.
Irían a un campo abierto que quedaba cerca de una plantación de girasoles. Allí estarían toda la tarde y parte de la noche, si no refrescaba. En el camino iban todos emocionados, charlando, riendo y observando el paisaje.
Al llegar al susodicho campo, establecieron campamento bajo un gran sauce llorón. Extendieron un mantel y allí colocaron la bebida y la comida. Todos se sentaron alrededor y atacaron lo preparado por Camila.
- ¿Ves, Pablo?- le dijo Camila divertida -. Ahora podés comer, no como esta mañana...
- ¿Puedo?
- Si...
- Entonces sácame la soga que está atando mis manos TT-TT
- De acuerdo...^^
Camila se las desató y Pablo también se arrojó sobre los sándwichs... de atún.
A la hora del postre (frutas) cada quién estaba en su mundo: las 5 parejas, Lauri y Julieta.
- Bueno, amigos...- llamó la atención Lauri -. Si no mal recuerdo, este pic nic se está llevando a cabo por las parejas que se han formado...- dijo él, punteando notas al azar en su guitarra.
Todos asintieron...
- Entonces creo que esta es una canción que los chicos acá presentes le dedicarían a su chica...
Todos volvieron a asentir mientras Lauri comenzaba a tocar en la guitarra: “Not like the other girls”:
No more blame, I am destined to keep you sane
Gotta rescue the flame
Gotta rescue the flame in your heart
No more blood, I will there for you, my love
I will stand by your side
The world has forsaken my girl
I should have seen it would be this way
I should have known from the start what she’s up to
When you’ve loved and you’ve lost someone
You know what it feels like to lose.
She’s fading away
Away from this world
Drifting like a feather
She’s not like the other girls
She lives in the clouds
She talks to the birds
Hopeless little one
She’s not like the other girls, I know.
No more shame, she has felt too much pain in her life
In her mind she’s repeating the words
All the love you put out will return to you
Al finalizar, todos aplaudieron el buen gesto de Lauri.
- Eso fue muy lindo de tu parte- le agradeció Camila, ya que era la que estaba más cerca suyo.
- De nada...- dijo él, todavía sumido en los pensamiento que lo habían atormentado desde esa mañana.
- Oye... ¿Te pasa algo?- se preocupó ella, al notar que su mirada se perdía en el suelo.
- ¿Eh? No nada...
- ¡Entonces, si no te pasa nada, te juro que te derrotaré en el tenis!
- ¿Eh?- se confundió Lauri.
- ¡Así como lo oyes!- dijo Camila y se levantó del suelo, apuntándolo con la raqueta -. ¡Lauri Ylönen: serás derrotado implacablemente por mi poder!
- ¿A sí?- le dijo él, también levantándose -. ¡Acepto el reto!
Ambos se fueron hasta un camino de tierra, que era el espacio más liso y duro que había para que la pelota picase.
Camila sacó. Los árbitros eran Julieta y Pablo. Cerca de allí, estaban jugando al freezbee Romina y Eero contra Pauli y María. Aki y Laura se fueron a montar a caballo y Lucho y Carla salieron a caminar, lejos de las miradas curiosas de sus amigos...
Al cabo de unas horas, Camila y Lauri estaban agotados así que el partido tuvo que terminar con la victoria de Camila. También llegaron Lucho y Carla seguidos de Laura y Aki a pie. Los dos primeros venían partiéndose de la risa.
- ¡Hay, por dios!- dijo Carla, cuando llegaron a donde estaban los demás descasando -. ¡Lo tuvieron que haber visto!
- ¡Fue estupendo!- dijo Lucho, doblándose para recuperar el aliento.
- ¿Qué pasó?- preguntó Julieta, al ver que los rostros de Laura y Aki mostraban humillación.
- Resulta que nosotros dos íbamos caminando y... ¡Jajaja! Vemos saltar los caballos de estos dos sobre el cerco del campo de girasoles y...- empezó Carla.
- Entonces comenzaron a destruir toda la plantación en su camino y ellos dos tenían caras aterradas, pues no sabía que le pasaba a los caballos...- siguió Lucho.
- Después de un rato lograron domarlos y volvieron a salir del campo saltando la valla...
- Pero los vio el dueño de la plantación...
- Y les empezó a gritar de todo...
- “¡Pero que no saben controlar a los caballos!” “¡Ustedes dos, pedazos de sanguijuelas, no saben respetar la propiedad privada!” “¡En mis tiempos los jóvenes sabían domar bestias no como los pendejos de ahora!” Y no se qué otra cosa más...- terminó Luciano, respirando profundo luego de tanta risa.
Aki y Laura estaban totalmente avergonzados por lo sucedido, pero luego decidieron no tomarle tanta importancia. Estaba oscureciendo y era hora de preocuparse por la noche...
Los chicos salieron con linternas a buscar algunas maderas para encender el fuego y las chicas instalaron las reposeras en torno a donde iba a estar la fogata.
Al cabo de un rato (bastante largo), el fuego crepitaba animosamente en medio del círculo formado por los amigos. Y como en un campamento, tenían enganchadas en unos palos algunas salchichas que se calentaban al fuego. Cantaban canciones acompañados de la guitarra (algunos se turnaban para tocarla), miraban las estrellas y pasaban felizmente la noche de un día muy especial para ellos.
[Regresar al Fanfic] [Regresar Fanfics]
| Comentarios | |
|---|---|
|
|
|
| Debes estar registrado para agregar un comentario |




