Vota
Vota por LTR

Afiliados
 

Rosas Negras

por PJ

Capitulo 3.



Aki jugaba con un Nintendo DS mientras esperaban el regresó de Mark y Sam.
Ambos se habían detenido en una gasolinera a la entrada de la pequeña ciudad.
—Mark no se ve feliz—Dijo Eero medio adormilado.
—Tal vez le asustó el precio de la gasolina o algo así—Aki seguía en su juego.

Lauri sacó su celular de nuevo. La pequeña y nítida pantalla le iluminó el rostro mientras le enseñaba un contacto en especial.
“Paula”
Ese no era el número de su celular, era el número de su casa, la casa de ambos. A veces Pauli le preguntaba por que no había cambiado el nombre al de casa. La respuesta era fácil: Lauri casi nunca estaba en casa…su casa era más un avión o un cuarto de hotel.
“Llamando…”
Lauri se puso el auricular en la oreja. Esperó a que ella le contestara…y esperó.
Llamó de nuevo pero nadie le contestó, solo se escuchaba tono de marcado.
—Maldición…Paula—Soltó Lauri en un susurró casi inaudible,
— ¿Dijiste algo? —Eero, quien estaba del otro lado del camión, le mandó una mirada.
—No…—El se guardó el móvil en el pantalón.

Mark y Sam entraron de nuevo.

— ¿Qué pasó? ¿Vendrán las fuerzas especiales de Finlandia por nosotros?
—No Lauri
— ¿Entonces?
—No vendrá ni Seppo, nadie me contesta. — Confesó Mark.
—Que raro—Eero no mostraba su preocupación verdadera.
—No tanto, no con la hora que es—Sam bostezó mientras ponía el camión en marcha.
Lauri notó que se adentraban más en la ciudad y se alarmó.
— ¡¿Qué haces?! ¡La carretera esta por el otro lado!
—Lo sabemos, pero el tanque de gasolina tiene una fuga, no nos podremos ir hasta que lo reparen—Dijo el chofer.
— ¡Ponle un chicle y ya!
—Lauri siéntate—Le ordenó Eero— Estas muy alterado, necesitas descansar.
Lauri le obedeció de mala gana.

“Ya no quiero seguir con esto…ya no quiero seguir con The Rasmus…quiero que este circo termine…! Quiero estar en mi casa y jugar con mi hijo!...Quiero abrazar y besar a mi esposa hasta cansarme…quiero dejar de usar una mascara cada noche frente a miles de desconocidos. ¡Quiero dejar de ser lo que YA no soy!”
Lauri podía sentir como su cabeza le palpitaba. Creía que le iba a explotar.
Mientras sus compañeros contemplaban la pequeña y pintoresca ciudad el no podía separar sus ojos de la pantalla del celular, solo quería que este sonase con la cara de su esposa y el numero de casa en la pantalla.
Estaba frió y desierto donde el camión se detuvo. Era en una plaza o algo así.
En el centró había un imponente árbol con ramas tan gruesas como un auto y el tronco era aun mas corpulento con sus docenas de raíces sobresaliendo de la negrusca tierra. Entre sus ramas había hileras de pequeños focos blancos, como los de los árboles de navidad.
Alrededor de aquella plaza o parque, se encontraban edificio coloniales con arcos y puertas que caracterizaban la época de construcción.
Había un edificio en especial que le llamó la atención…uno con altos arcos y enredaderas.
“Hotel La Hacienda, Cuatro estrellas”

Aki estornudó al poner un pie fuera del vehiculo.
Pauli, aun medio dormido se abrazó, a si mismo. Estaba realmente frió ahí.

—Mis respetos para este lugar, soy de Finlandia pero tengo frió—Pauli hizo fricción con sus manos para obtener algo de calor.
— ¿Cómo te atreves a traernos a un hotelucho de cuatro estrellas? — Lauri estaba que no se la creía. ¿Qué hacia alguien tan famoso como el en ese lugar?
Mark le ignoró y entró a registrarlos.
—Para mi esta bien este lugar—Eero se estiró y bostezó—Me parece agradable y es bonito. Además no creo que nadie nos acose aquí.
—Claro… como podrían darse cuenta de quienes somos—Lauri señaló el autobús sin rotular—Olvídenlo—bajó la mano apenado.
Por lo poco planeado y precipitado del viaje en bus no habían tenido tiempo de mandarlo a rotular.
—No creo que nos reconozcan en este lugar, tranquilízate. Además prefiero dormir en un hotel cuatro estrellas, a tener que seguir oliendo los desagradables gases de Pauli—Dijo Aki
— ¡Hey! —Vociferó Pauli —No me levanten falsas
—Claro, lo que digas—Aki entró al hotel.
Lauri se quedó observando el pequeño parque de enfrente, el que estaba en medio de los edificios con el gran árbol.
—Lauri—Una mano en su hombro le hizo dar un brinco—Perdón, ¿Te asuste?
—No… ¿Qué quieres? —Le preguntó al hombre de gabardina negra, ósea a Mark.
—Ya puedes entrar, Sam ya se encargó de llevar una maleta tulla a tu recamara—Mark le entregó una llave con el numero 10.

El edificio era lúgubre y estaría por completo a oscuras de no ser por unas cuantas lámparas que irradiaban luz amarilla.
—Las paredes se están descascarando—Dijo Lauri asqueado.
— ¡Chicos, vengan a ver esto! —Gritó Pauli.
—Pauli, no grites, es un hotel. —Le reprendió Eero.
—Sinceramente no creo que haya más gente en este lugar—Susurró Mark.

Pauli sostenía su cámara y a sus espaldas se alzaba un enorme rosal de flores escarlata. Los pétalos de aquellas flores eran tan rojos como la sangre tibia.
—Hay que tomarnos una foto aquí—Pauli le pasó la cámara a Sam.
—Digan “Queso” —Bromeó Sam con la cámara en posición.
—“Queso” —Masculló Lauri de mala gana y aun con los lentes para sol puestos.
— ¿No tienes una sonrisa mas fingida? —Le reprochó Aki a su compañero.
—Lo que tengo es sueño—Lauri penetró el cerrojo de su alcoba con ayuda de la llave. —Buenas noches—Dio un portazo.
—Si, sueña con los angelitos…—Mark se fue a su cuarto.
Los demás siguieron su ejemplo.


Lauri se quedó examinando su habitación, era simple, pequeña y con un toque extrañamente hogareño. Nada como los otros Hoteles a los que estaba acostumbrado.
“Pudo haber sido peor…pudo ser un Motel”
Pero lo mejor de todo era que no había fans “locas” gritando desde la puerta del hotel.
Lauri dejó sus lentes en una cómoda, junto a la llave no. 10.
El bostezó y se estiró en la privacidad de aquel lugar, pero ahora sin camisa.
El cuarto de baño estaba limpio e igual que la habitación era agradable. No era la gran cosa comparada con otros hoteles, pero estaba bien. Tenía una tina pequeña en color jade, en la cual daría su cuerpo.
El sonido del agua era tan tranquilizante y tan suave que casi se quedó ahí dormido.
Cuando por fin salio del agua se estremeció por el brusco cambio de temperatura, recordó el frió antes mencionado por su amigo Pauli.
Una toalla del hotel se encargó de proteger sus partes nobles mientras que otra secaba su amarillento cabello.

El se miró al espejo con la toalla para el cabello en su cuello.
—Estoy ojeroso—Con un dedo hizo mas grande la imperfección debajo de su ojo derecho.
Acto seguido bostezo y se mudó de ropa.

Una vez en la cama intentó llamar a su casa en Finlandia una vez más. En aquella parte de América eran casi las 5.am, por lo tanto en Finlandia… tenía que ser algo más de las 12.pm.
—Por favor… contesta. —Suplicó con el auricular en su oreja. Entonces el tono de marcado se detuvo para darle paso a la hermosa voz de su esposa; Paula.

“Hola, hablas a la casa de la familia Ylönen, por el momento no podemos contestar, así que deja tu mensaje después del tono. Gracias.”

Lauri echó un soplido, estaba molesto consigo mismo por lo del mensaje del aparato contestador, desde que se mudaron a la nueva casa el había querido que ambos hicieran el mensaje…pero por cosas de trabajo no se había podido.

—Paula… hola, soy yo…Tuvimos unos cuantos problemas…pero ya estamos mejor. —Dijo entre pausas más o menos largas— Te llamo más tarde. Te amo. —Su despedida no fue muy cariñosa y colgó.
“Olvide decirle que le de un beso a Julius de mi parte”
Pensando que era un mal padre intentó dejar otro mensaje… pelo la batería del celular no quiso cooperar.
—Diablos…—Tomó su bolso personal, era uno pequeño que casi nunca se separaba de el. En el estaban cosas de primera necesidad como el cargador del celular y los audífonos para escuchar música. —Por suerte el tomacorriente es compatible…Ahora a dormir—Dejó el teléfono cargándose casi sobre la cama e intentó dormir.
Fuera del edificio comenzaba a llover cuando la ultima luz amarilla se apago en la habitación numero 10.






Una vibración sacó a Lauri de sus sueños. Eran las 7.AM y la luz apenas y se filtraba por la ventana.
—No…—con cansancio desactivó el despertador del celular e intento dormir un poco mas. La cama era más mullida de lo que se había imaginado.
Sin embargo la vibración regresó dos minutos mas tarde.
Ahora el optó por apagar el aparato…pero este continuó con su vibración.
Molesto, Lauri se incorporó y mas despierto inspeccionó el celular.

“7.AM”

—Seguro Aki me programó la alarma—Lauri le dio poca importancia y se metió al baño sin siquiera verse al espejo.

Después de bostezos y una buena enjuagada Lauri ya estaba mas despierto para comenzar un nuevo día. Tomó la llave y celular y los botó en la mochila personal y esta se la colgó a la espalda.

Afuera de la habitación el hotel se veía casi igual…solo que las paredes estaban más descascaradas que la noche anterior y las plantas de los jardines más muertas de lo que pensó. Una de estas plantas le llamó en especial la atención: El rosal.
Lauri tomó una rosa en sus manos, una negra. Estaba muerta y seca, como el resto de la planta.
“Pero si apenas ayer estaba verde y viva… y las rosas eran rojas, no negras”
Extrañado, Lauri despedazó la flor en sus manos y dejó que el viento se robara la ceniza.
—Que raro…—Dio unos cuantos pasos hasta el cuarto de Pauli—Pau, despierta o Mark nos regañara—Mas sin embargo nadie le respondió.
“Tal vez están en la cafetería de la entrada”
Ansioso por irse de ese abrumador lugar, Lauri atravesó pasillos y bajó unas pocas escalinatas hasta la entrada del Hotel. Pero no encontró a nadie.
—Jajaja, que gracioso chicos—Dijo en voz alta al percatarse de que tampoco estaba el autobús.
Lauri no estaba preocupado, mucho menos asustado. Solo estaba molesto por la actitud de sus compañeros.
“Tal vez es uno de esos programas de broma de MTV” Lauri buscó paranoico alguna cámara escondida.
—Bien, entonces me voy a ver televisión—Lauri se dio la vuelta para entrar al hotel. Pero este estaba cerrado. — ¡¿Cómo?! —El solo había dando un par de pasos a la calle cuando las puertas se bloquearon.

Su piel se estremecían con cada tintineo de las campanillas y otras chuchearías colgadas en el imponente árbol frente a el. Lo curioso es que no podía ver nada mas aya de aquel árbol, la neblina era muy profunda.
—Entonces explorare, es mejor que quedarme aquí haciendo nada—Aun escéptico comenzó su matutino paseo por aquellas calles extrañas. El estaba casi seguro de que todo el ambiente estaba bien controlado por la MTV.
“Solo es una estupida broma”

Los susurró en el aire eran tan fastidiosos que el terminó colocándose los audífonos de su Sony Ericsson. Un poco de buena música no le vendría nada mal
Caminó sin rumbo hasta llegar a ver un pequeño puente de roca.
— ¡Ya me cansé de jugar! —Se guardó los audífonos y el celular en el bulto— Solo me quiero ir. —El arrojó una roca al agua y las ondas distorsionaron su reflejo.

Entonces por fin comenzó…

“¿Que fue eso?” Lauri había escuchado un pobre intento de respiración. Sonaba como alguien muy enfermo de la garganta.
De entre la neblina tres siluetas se le presentaron a nuestro protagonista. Caminaban con dificultad y a menudo se ladeaban asta el punto de casi caer.
— ¿Qué diablos es eso? —Lauri agudizó la vista para asimilar que era lo que se le acercaba.
“No lo creo”
Ya estaban a unos siete metros de distancia cuando Lauri pudo verlos mejor.
La piel la tenían engangrenada y sus brazos eran largos y flexibles, hasta el punto de parecer deshuesados. Eran invidentes. Sin embargo contaban con enormes bocas llenas de dientes punzantes.
Su instinto le gritaba que se retirara, pero su “raciocinio” le decía que eran tipos disfrazados.
“Los de maquillaje se esforzaron esta vez…casi me la creo”Confiado, Lauri caminó asía las lentas y enfermizas criaturas.
—Ya, me rindo—Uno lo tonó del brazo con mucha brusquedad— ¡Hey Cuidado!
Entonces las cosas se le confundieron mas a Lauri, pues uno de esos seres clavó sus numerosos y malformados dientes en su hombro derecho.
La sangre se mezcló con asida y quemante saliva.
Lauri entrecerró los ojos antes de estallar en un grito de dolor.
Intentó quitárselo de encima, pero ya tenia a los otros dos sobre el.
“ !¿Que es esto?!” Le gritó su alarmada conciencia.
Entre gritos e intentos de respirar su visión se fue mermando hasta la oscuridad total.
“Quiero despertar”













...
-Ese fue el final de la 1 parte n.n en la proxima narra Lauri
[Regresar al Fanfic] [Regresar Fanfics]
Comentarios
Debes estar registrado para agregar un comentario