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†Vampiros†

por PJ

Los sueños de unos son las pesadillas de otras

Capitulo VI
Los sueños de unos son las pesadillas de otras


Mady cubierta solamente por sabanas dormía felizmente en su elegante cama.
-buenos días mi amor-dijo un hombre besándole el cuello
-buenos días...-ella lo miro medio dormida- Gerard... ¿Gerard? ¡Gerard! ¡Haaaaaaaa!- Mady pegó un grito monumental antes de salir de aquella pesadilla.
-¡mama, mama! –gritó una niña jalando a la pobre Mady- ¿estas bien?-preguntó la criatura
-si, solo tuve una...- Mady vio a la niña que tenia la cara de Gerard y eso fue suficiente para causarle un desmayo.
“ring ring” Sonó el despertador y Mady cayó aparatosamente de su no muy lujosa cama al intentar apagarlo. Después de todo solo era un agente mas, no podía gozar de lujos.
-estúpido despertador- se levanto atrapada entre sabanas y como pudo arrojo la maquina lo mas lejos posible. Acto seguido ella se pellizcó el brazo para evitar otro paro cardiaco.
No, no era un sueño, o mas bien una pesadilla. Que suerte pensó.

Mientras ella comenzaba un nuevo y “terrible” día ,“El” dormía en su cama, pero soñaba en su mundo de fantasía rosa.
Era una tarde soleada, en una mansión junto a la playa.
Gerard leía una de sus “interesantes y masculinas, pero sobre todo adultas” historietas.
Entonces “ella” salió del agua, como si de Afrodita naciendo se tratase. El dejo de leer la historieta y fijo la mirada en su amada.
-cuanto tiempo espere por este momento- dijo con vos varonil.
-¿mas que yo?-ella se sentó en sus piernas- lo dudo.
Sus labios se acercaron pero antes de tocarse paso algo...
Mady desapareció de sus brazos al igual que la ambientación, como el sol, la playa a mitad del caribe y la lujosa mansión. Dejando solo la nada.
Ahora Gerard estaba en la oscura enfermería con una sola lámpara que alumbraba a el paciente de una camilla frente a el.
Gerard se acerco con cautela y ociosidad, pero el comentario de alguien le detuvo.
-¿crees que mi ojo se pueda salvar?-pregunto la vos de su amada.
-no lo creo, el veneno lo quemó-contesto la doctora de cabello rosa.
-...
-no fue tu culpa
-lo se, fue la de ...
-¡NO!-Gerard gritó para no escuchar su propio nombre. La culpa lo mataba.
Todo desapareció dándole paso a un nuevo sueño.
Gerard caminaba desganado por la ciudad, sin ganas de vivir y con ojeras hasta los pies se sentó junto a una coladera. Entonces algo que salía de esta le jalo el pie.
-¡ha!- Gerard despertó de golpe al mismo tiempo que los rayos de sol le iluminaban la cara con fuerza.-¿¡quien abrió las cortinas!?-reclamo.
-no seas así hermanito, vamos levántate y date prisa que hoy será un gran día- dijo su hermano con el control de las cortinas en una mano.
-¿quién eres? Y ¿qué hiciste con Mikey?
-solo me preocupo por ti, que desagradecido eres-Mikey salió insinuando sentirse ofendido

Al momento en que Mikey cerró la puerta Gerard se levantó de su cama y entró a su armario. Si, entró a su armario el cual era del tamaño de una habitación.
-¿qué me pondré?- se preguntaba a si mismo mientras buscaba entre el laberinto de ropa.

Alguien mas revisaba su armario, el cual no era tan grande como el anterior, en un cuarto no muy lejano y no muy grande, perteneciente a otra unidad de la MCR pero de menor rango. No menor por sus capacidades, sino porque no tenia un padre en los altos mandos.
Mady sacó lo primero que encontró en su armario. De ser por ella se pondría un uniforme pero Mikey la convenció de vestir diferente.
Una blusa blanca de mangas negras, un par de botas y un pantalón negro fue lo que escogió.
-este día será largo- dijo Mady quitándose la ropa con pereza.
-este día se me hará corto- dijo Gerard quitándose la pijama para bañarse.
Ella entro a la tina de espuma rojiza. El hizo lo mismo en su tina pero sin tardar tanto tiempo.
Cuando sus cuerpos salieron de la bañera estos se quedaron sin rastros de la espuma.
Esta era una espuma especial, diseñada para lavar y esterilizar sin la necesidad de mucha agua.
Sin la necesidad de secarse Mady se puso la toalla solo para tapar su cuerpo del frió que brindaba el sistema de ventilación de aquel edificio. Acto seguido fue a ponerse su ropa.
Gerard en lugar de toalla se puso una bata con su nombre bordado y después se miro al espejo con unas tijeras en la mano derecha. Su cabello era negro, algo largo y brillante.
Hacían un buen conjunto con la forma de su cara y con el azul de sus pupilas. Pero ese corte ya le había cansado. Además quería impresionarla.

Cuando el reloj marcaba las doce del medo día Mady ya estaba lista, algo mas tarde de lo normal y con una vestimenta poco usual. No tenia puesto su uniforme negro de la MCR que incluía mascara de gas, sino unos pantalones sencillamente femeninos que se acomodaban a su cuerpo, las botas militares y la blusa blanca de mangas cortas pero negras, como el negro de sus botas.
-Ja-murmuro molesta mientras sacudía su lacio y suelto cabello castaño- ¿ que se cree Haden al hacerme esperar de esta manera?- se pregunto molesta mientras se apoyaba en la fuente del día anterior.- que calor- dijo mirando hacia el sol artificial de aquel jardín interno.
-¿quieres una?-pregunto alguien apareciéndole por sorpresa con una paleta helada en la mano derecha.
Mady levanto la mirada e incrédula se ruborizó al ver de quien se trataba.
-Limón-dijo ella tomando la paleta- mi sabor favorito...
-si, lo se- el se sentó junto a ella.
-¿lo sabes?- ella regreso a su color normal.- o claro que lo sabes- comenzó a lamer la paleta de mal humor.
Si, se trataba de Gerard, claro un poco diferente pues tenia corte nuevo y ropa que le quedaba bien, pero aun así seguía siendo Gerard.
-¿qué?-pregunto Mady cansada de las acosadoras miradas de Gerard.
-es que eres muy bonita- dijo mientras ella lamía la paleta.
Al escuchar esto Mady sintió ganas de soltar la paleta y vomitar en ese mismo momento.
“fuerza, fuerza, se fuerte Mady” se decía a si misma en su mente mientras lamía y chupaba la paleta con mas brusquedad y desesperación. Ella ya quería que esto terminara. “¿cómo fui tan idiota en aceptar?” pensaba.
Entonces el sonido de una cámara la saco de sus pensamientos. Era Ray quien había olvidado ponerle el silenciador a la cámara. Mady soltó la paleta mientras se le quedaba viendo al chico de labios femeninamente gruesos.
-¡QUE HACES AQUÍ!-grito completamente molesta
-amm, yo... yo ya me voy- Ray salió huyendo con su cámara.
-creo que mejor me voy- dijo Mady molesta
-¿por qué? ¿a donde vas?-pregunto Gerard preocupado
-no lo se, no me siento cómoda- y sin decir nada mas se fue a su cuarto.

Ella no estaba enamorada de el. Sin embargo... recordaba las palabras de Mikey.
Gerard le podía ser útil a ella.

La noche apareció con rapidez, el día se había ido muy rápido.

Mady estaba acostada en su cama mirando el techo y pensando en tonterías.
Se sentía incomoda por lo de Gerard y se sentía impotente con respecto a Gaspard.
Gaspard de quien ella si estaba enamorada.
Alguien toco a su puerta.
-¿quién es?-pregunto algo dormida
-el conejo de pascua- dijo una vos masculina.
-no estamos en pascua, lárgate
-¡no seas grosera y ábreme Mady!- gritó aquel sujeto.
-tu comenzaste Mikey-dijo abriéndole la puerta a su “amigo”
Mikey tenia algo en los brazos, algo negro y cubierto por plástico.
-¿y esto?-preguntó ella aun con la mano en la puerta
-es tu vestido- Mikey se lo entregó
-¿para que?-pregunto confundida
-tu solo póntelo, te espero aquí afuera- Mikey cerro la puerta dejando a Mady en el cuarto sola con aquel vestido negro.
-espero que no sea lo que pienso-dijo esta antes de cambiarse.
Un par de horas después Mady caminaba por los pasillos del brazo de Mikey, ya con el pelo recogido y el hermoso vestido de gala .
-se que me voy a arrepentir de esto mañana-comentó ella con sobriedad.
-yo se que te vas a arrepentir desde que pises la recepción.
-¿recepción?-pregunto confundida
-hay una fiesta
-¿fiesta? Nadie me invitó-dijo confundida
-apenas hace unas horas fue organizada, no te preocupes no es la gran cosa
-¿cuánta gente fue invitada?-pregunto algo alterada
-pues no muchos- Mikey abrió la puerta de la recepción dejando ver a toda una multitud-solo todos los de este edificio- dijo casi burlándose de la pobre Mady.
Era algo surrealista lo que Mady veía en esa “fiesta”. Eran un montón de militares de la MCR con sus uniformes. Incluso la mayoría usaba sus mascaras de gas, a excepción de unos cuantos como Bob y Ray.
-esto tiene que ser una pesadilla- dijo algo mareada
-no, para tu desgracia es real- El buen Mikey le susurró al oído.
-¿quiénes son los responsables de esto?-pregunto mientras caminaba del brazo de Mikey.
-no quienes, sino quien- corrigió este- y ahí esta-empujo a Mady hacia un sujeto que estaba de espaldas, este era uno de los pocos personajes que no tenían su uniforme. El usaba un esmoquin.
-¡Mady!-dijo alegre este sujeto.
-no...-dijo en vos baja.
-¿a?
-nada, ¿tu solo lo organizaste todo?-preguntó
-no, Mikey me dio la idea- contesto tomando la mano de Mady
-¿qué haces Gerard?
-te invito a bailar
-no gracias, yo no bailo- “al menos no contigo” pensó
Ella se sentía realmente tonta, así que suspiro y se alejo de el caminando hasta una improvisada pero elegante barra.
-dame uno doble-dijo sentándose con indiferencia
-Hola Mady-dijo el Barman que por “sorpresa” también tenia su uniforme y mascara de gas pero con la sutil diferencia de que usaba un mandil blanco sobre este.
-¿te conozco?-pregunto indiferente.
-podría ser- se quito la mascara antigas.- soy Fernando- Mady lo examino bien con la mirada.
-no, no te conozco- dijo tranquila
-¿segura? Pero si yo...
-cállate y sírveme lo mas fuerte que tengas
-pero...
-es barra libre y pienso aprovecharla, así que ponte a trabajar-ordenó la mujer.

El barman le sirvió uno, dos, tres y doce traguitos en lo que la noche avanzaba.
-creo que no deberías beber mas- dijo el pobre hombre de bar. ¿Mady? ¿señorita Mady esta despierta?-pregunto moviéndole el hombro pues ella tenia la cara pegada a un plato de cacahuates. Esta levantó la cabeza por reflejo.
-¡Malditos Gitanos!- Maldijo Mady con toda la incoherencia del mundo.
El barman se le quedo mirando con algo de temor.
-...
-¿qué? ¿qué me ves?- dijo borracha.
-creo que mejor llamo a alguien para que la acompañe a su cuarto
-¡eres un acosador!- mas cosas incoherentes salieron de su boca.
-¿a?
-te voy a demandar- ella se levanto con dificultad del banco. Incluso paso a caerse.- veo colores- decía mientras caminaba tambaleándose. Entonces alguien le tomo la mano.
-¡ven!-Gerard la jaló tratando de incitarla a bailar.
-enserio, me siento algo estúpida- aclaro con el acento de una borracha.
-¿por qué?-preguntó con inocencia pues no se había percatado que estado de embriagues de Mady.
-porque...-de pronto comenzó la canción favorita de Mady.-...-ella solo creo una mueca en su cara.- esta es mi canción favorita, ven no seas tímido- Ahora ella arrastraba a Gerard.

La música era fuerte pero pegadiza, se trataba de un genero encantador y fresco, apto para cantar a gritos y para bailar con rapidez. Gerard no era mal bailarín, eso lo descubrió Mady enseguida.
En la pista habían otros agentes de la MCR bailando. La gran mayoría con sus uniformes y mascaras puestas, era una escena muy bizarra. Incluso habían hombres bailando con otros hombres, como Bob y Ray.
-¡jajajaja veo colores raros!- dijo Mady dando vueltas.
-tranquila- Gerard la tomo y ella comenzó a girar con el hasta detenerse en un abrazo.
Por un instante ella sintió mareos y quiso vomitar y entubó apunto de hacerlo hasta que vio a una parejilla bailar frente a ella. Una chica de pelo rosa bailaba alegremente con Gaspard.
Mady arqueo las cejas sorprendía mientras posaba la cabeza en el hombro derecho de Gerard. Gerard mal interpreto este gesto y abrazo aun mas a Mady. Esto le calló como cubo de agua fría y la saco casi por completo de su embriagues.
-necesito aire- Mady se alejo velozmente del lugar y Gerard la siguió hasta el gran pasillo de los elevadores principales. Este estaba conformado por una gran ventana de cristal sólido que dejaba pasar únicamente los rayos de luna. Mady se sentó en una gran maceta con platas. Cuando levanto la mirada y vio acercarse a Gerard corrió hasta un elevador. A Gerard no le dio tiempo de abordarlo. Intento tomar otro pero se le hacia muy lento así que se fue por las escaleras. Unos escalones mas tarde se arrepintió y quiso esperar al elevador.

Ya era madrugada y Gerard no había encontrado a Mady.
Se sentía mal y quiso ir al jardín donde le había pedido la cita.
Ese jardín a pesar de ser artificial era hermoso. Dentro tenia hasta la imagen de la luna en una pantalla en el techo que cambiaba de acuerdo al clima de afuera.
Grande fue la sorpresa de Gerard al encontrar a Mady frente a la fuente.
Sin hablar el se acerco a ella, ella solo miraba el reflejo en el agua.
-lamento que la fiesta no aya sido de tu agrado-dijo Gerard triste.
-no, no es eso, la fiesta te salió muy bien, gracias por organizármela-mintió Mady pues algo exprimía su pecho, tal ves la culpa por haber ilusionado al chico.
-no es necesario que mientas – Gerard tomó las manos de Mady
-¡no miento!- ella lo miro a los ojos retadoramente. – de echo vine a este jardín y a esta fuente porque... porque sabia que vendrías-El sonrió y sin que ambos se diesen cuenta ya estaban uniendo su labios. Pasaron un rato así, el con los ojos cerrados y ella con los ojos totalmente abiertos. Al parecer el sentido común de Mady había entrado en Shock. Cuando por fin este se reinicio, ella reacciono apartándose de Gerard con velocidad.
-yo...-el estaba completamente rojo.
-¡aprovechado!- ella no le dio una cachetada, le dio un puñetazo- ¡estoy borracha, no loca!
-pensé que ...- el no encontraba palabras para explicar su acto anterior.
-¿pensaste? ¿qué pensaste?- reclamó furiosa.
-que me ama...-Mady no le dio ni tiempo de terminar a Gerard.
-¡ja! ¡ni en tus mejores sueños!- gritó dando la vuelta- ni en mies peores pesadillas...-ella desapareció en las sombras. Gerard se quedo ahí unos minutos antes de que Mady se apareciera de nuevo. Ella camino hasta la fuente donde el estaba sentado.
-y ya me acorde porque vine a este lugar realmente- agrego mareada y borracha antes de vomitar en la hermosa fuente.
Con el corazón echo pedazos Gerard se las arreglo para salir de ese lugar, de ese jardín, de ese piso, de ese edificio y si podía de esa ciudad.

Caminó unas horas por la ciudad, sin un rumbo fijo.
-ya va a amanecer- dijo para si mismo mientras veía al cielo que comenzaba a tornarse azulado.
Cansado y con planes poco saludables tomó asiento en una banqueta para pensar en alguna forma de suicidarse.
Un par de minutos mas tarde, algo sucio y mugriento salió de una coladera que estaba debajo de el y le tomo el pie con fuerza. Se trataba de una mano con garras, una mano muy sucia.
Era como su pesadilla, todo era igual, excepto que no era de tarde, era de madrugada.

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Comentarios
PJ

02/10/07 - 07:53:29
Crying or Very sad nadie deja coment
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