Vota
Vota por LTR

Afiliados
 

Vampires will never hurt me.

por Mussi

Confesión.

- Tú mismo lo dijiste, DEBERÍA, pero bueno, ya regresé ¿No te alegra? –

 

- ¿Después de lo que le hiciste a Ville? ¿Estás loco? –

 

- Bueno, él sabía que no debía meterse con nosotros... estaba advertido, así que no debe quejarse. ¿Y quién es tu hermosa acompañante?  ¿No me la vas a presentar? –

 

- Ella es una compañera de trabajo, no la molestes... –  Le dijo Gerard ahora tapándome con un brazo.

 

- ¿Una compañera? Me dijeron que ya habías encontrado a tu... “elegida”. Me estás mintiendo ¿no? –

 

- ¿Elegida? ¿Gerard? ¿De qué habla este tipo? – Estaba muy confundida.

 

- ¿Qué? No me digas que ella no sabe jaja... –

 

- ¡Déjala en paz! Ya te dije que es mi compañera de trabajo –

 

- Ahh bueno, entonces supongo que si la saludo educadamente... tal vez con un simple beso en el cuello... no pasará nada ¿cierto? – Sonrió perversamente y me tomó bruscamente del brazo, acercando su boca a la mía.

 

- ¡Suéltala! No podemos exponernos entre la gente... ¿recuerdas imbécil? – Le gritó Gerard algo perturbado.

 

- No... Yo voy a saludar a la señorita... si me permites – Y sacó e su boca unos terribles colmillos, afilados, con algunas gotas de sangre y se acercaba a mi cuello...

 

- ¡Gerard! ¡Tiene colmillos! ¿Puedes explicarme que pasa? – Le dije sollozando, gritando.

 

- Jaja, pobre criatura... los dejaré ir HOY, pero les sugiero que estén atentos... porque voy a regresar por ti Gerard, por tu “compañera” y por tus amigos, sobre todo por Ville... Por cierto preciosa, no busques mas a tu asesino, está muerto. – Dijo para después irse caminando y desaparecer.

 

Gerard y yo nos quedamos petrificados, el en estado de cólera y yo muy nerviosa, llorando y abrazando a Gerard. Caminamos abrazados a la casa, el iba consolándome hasta entrar a la casa.

 

- Ya estás a salvo Diana... ya estamos aquí, tranquila. – Me dijo abrazándome más fuerte.

 

- Gerard... ¿Qué es Jared? ¿Qué son todos ustedes? – Le pregunté preocupada.

 

- Te lo diré en la cena, pero te pido que te tranquilices ¿si? Ven, te acompaño a tu recámara. – Me sonrió para tratar de aliviarme.

 

- Está bien Gerard –

 

Llegamos a la recámara y yo tenía grabada en mi mente la escena en donde Jared me tomaba y me amenazaba con esos filosos colmillos... fue tan espantoso... no podía borrarlo de mi mente. Mientras Gerard platicaba un poco con los chicos, como tratando de organizar algo, después entró conmigo a abrazarme de nuevo. Estábamos sentados en la cama.

 

- Ya, ya... sé que fue perturbador, traumático... pero debes enfrentarlo ¿si? ¿Creíste que iba a permitir que te hicieran daño? ¡Eso jamás! ¿Me oíste? Siempre voy a estar cuidándote, te lo prometo.

 

- Gerard, yo... tengo tantas dudas, tantas cosas en la cabeza... no sé ni siquiera que pensar... pero muchas gracias, sólo me asusté por esos horribles colmillos, por sus manos tan frías al tomarme del brazo y del cuello... – Me eché a llorar de nuevo en sus brazos, esta vez tirándolo en la cama.

 

- En serio que estás mal... en serio, siempre te protegeré – Se sonrojó y yo lo abracé también, puse mi brazo encima de su abdomen y luego subí la mano hasta su hermoso rostro, delineé sus cejas, sus ojos...

 

- Gracias Gerard, ya me siento mucho mejor, sobre todo sabiendo que me protegerás ¿cierto? –

 

- Siempre, siempre estaré ahí... lo prometo – Volteó su cuerpo de manera en que quedamos viéndonos...

 

Ya no dijimos nada en un buen rato, simplemente nos acercamos mucho, el acariciaba mi cabello y yo fingía estar dormitando, pero en realidad estaba observándolo, olía su fragancia. Y al fin la esperada hora había llegado, Markus nos avisó que la cena... estaba servida. Gerard me levantó y bajamos; tomamos nuestros asientos y primero cenamos, después surgiría el tema.

 

- Oigan... – Les dije tímidamente.

 

- Si, ya sabemos que nos quieres decir... vamos a ir por partes, ¿te parece? – Dijo Iero

 

- Está bien... yo sólo voy a escuchar, si tengo alguna duda, les pregunto y ya... –

 

- Bueno Diana... has escuchado alguna vez en tu vida acerca de vampiros, supongo... Bueno pues, nosotros somos vampiros. Cada vampiro es clasificado, no diré todas las clasificaciones... sólo la única diferente entre nosotros... el vampiro íncubo, que es Ville...- Dijo Micke.

 

- Un vampiro íncubo es aquél que seduce a las damas, y en el... acto... las transforma, además de alimentarse con sangre y de la energía sexual. Casi siempre cuando se transforma a una persona en vampiro se está atado al transformador, por ejemplo... si yo te transformo, estarías atada a mi de por vida... y lo digo porque nosotros somos inmortales. – Complementó Ville.

 

- Pero esto conlleva a una vida muy difícil... nosotros te comentamos que no podíamos tener contacto con las mujeres porque es muy difícil mantener una relación sin que tu pareja descubra ese pequeño detalle... – Dijo Johannes.

 

- Por eso preferimos llevar una vida solitaria, tener cosas sin compromiso... Aunque también, nosotros no somos vampiros asesinos, sólo desmayamos a la víctima, nunca la matamos. Cuando despiertan simplemente no recuerdan nada, y los atacamos en sus casas, en la noche cuando duermen. – Dijo Markus

 

- Jared probablemente te dijo que no buscaras más a tu asesino por que probablemente ya lo habrá matado. Los vampiros por lo general trabajamos en clanes, por las noches, y no nos afecta ya la luz del día pues nos hemos adaptado conforme el tiempo pasa. Todos nosotros somos de un clan. Jared quiere dañar a Ville por que Ville era antes del clan de Jared, y se salió, lo que no está permitido. – Dijo Gerard.

 

- Entonces tuvimos una batalla y me dañó... en realidad el sabe de alquimia, y con ella puedo hechizarme para que nunca pudiera ser feliz, sólo destruyéndolo podría... pero aún no estamos preparados. – Dijo Ville.

 

- Van dos veces que te mencionan que eres “la elegida” ahora te explicaré... pero no quiero que te enojes, ni que lo malinterpretes... Mira... soy el menor de todos nosotros, y todos nosotros estamos conectados, no por transformación... sino por raíces familiares. Desde que nacimos somos vampiros... Y bueno, según la tradición familiar y vampírica, el menor de cada clan debe conseguirse su vampiresa...-  Dijo Gerard.

 

- ¿Qué quieres decir Gerard? – Pregunté fascinada.

 

- Bueno... en realidad yo no quiero arrastrarte a esto, pasarías por un proceso algo doloroso, es como volver a nacer... cada noche debería morderte para convertirte lentamente y atarte completamente a mi... pero sólo funciona si sientes lo mismo por mi... –

 

- La parte buena de todo esto es que sabes que cuando escuchas vampiro, es igual a sexo ¿no? Jaja – Comentó Ville.

 
[Regresar al Fanfic] [Regresar Fanfics]
Comentarios
Debes estar registrado para agregar un comentario