Vota
Vota por LTR

Afiliados
 

Vampires will never hurt me.

por Mussi

Un beso sincero.

- ¿Qué? ¿Por qué harías eso? – Pregunté preocupada.

- Tienes razón, estoy loco… pero al menos, déjame besarte… no será un beso largo ni indiscreto, quiero sólo un beso sincero – Me pidió viéndome con desesperación.

- ¿Un beso?... Pero… Gerard… -

- Gerard y tú no son nada, sólo amigos… por favor, él no se enterará. –

- No, si lo haré Ville – Dijo Gerard detrás de Ville – y quiero decirte Diana que no hay ningún problema conmigo si lo haces… con el tiempo entenderás como yo lo he comprendido, así que adelante. – Comentó Gerard mirándome con sinceridad.

- Si tanta es tu urgencia Ville, supongo que está bien…-
Ville se acercó a mí lentamente, Gerard ya había salido de la habitación. Rodeó mi cuello con sus frías manos y acercaba su boca a la mía... hundió sus húmedos labios en los míos y me besó, después fue un beso mutuo y extraño… no sentía lo mismo que con Gerard, aunque nunca he probado un beso de él… un abrazo es más que suficiente; aunque por Ville sólo me sentía sexualmente atraída… Ese beso sólo consolidó mis ganas de poseerlo. No fue largo, pero si sincero, le demostré lo que sentía por él.

Al terminar el beso me sentí apenada... Sentí muchísimas cosas, confusión... pasión, pena... Ville se dio cuenta de ello y sin decir palabra alguna salió de la habitación cerrando la puerta tras él.

Me quité el vestido y me puse ropa para dormir, estaba cansada... así que sólo bajé por un poco de agua. Bajando de nuevo las escaleras me encontré con Gerard y Ville platicando.

- Perdón, ¿interrumpo algo? – Les pregunté.

- No, nada, adelante... estás en tu casa jaja – Dijo Gerard.

- Sólo vengo por un poco de agua... mejor no... Ville, ¿puedo probar ese vino tinto? Se ve bien – Le pregunté a Ville al ver la extraña consistencia del vino.

- Ahhh... no te lo recomiendo, es... demasiado amargo... no te haría bien – Me contestó nervioso.

- Jaja bueno, pero no te pongas nervioso... Hmmm... Ya se me quitó la sed, mejor regreso a dormir. ¿Ustedes no duermen? –

- Si, pero aún no... Somos muy nocturnos – Contestó Gerard mirando su reloj.

- ¿Qué hacen en toda la noche? – Pregunté mirando su reloj también.

- Bueno pues, cualquier cosa...como ya estamos acostumbrados a no dormir, por lo menos en la noche, pues... nos entretenemos con cualquier cosa – Respondió Ville.

- Bueno pues, a mí si me está entrando sueño, me siento muy cansada... yo creo que ya me voy a dormir. De nuevo les agradezco su amabilidad. ¿Tienen algún horario para levantarse? –

- El primero en levantarse debe despertar a los demás... a veces es muy tarde, a veces muy temprano y por lo general el primero siempre es Markus... pero tú descansa tranquila – Me dijo Gerard.


- Te sentirás muy extraña, supongo. Tenemos mañas muy raras también – sonrió Ville – pero si quieres no forzosamente debes adaptarte, eres nuestra huésped, y debemos tratarte como tal ¿no te parece? –

- Muchas gracias por la oferta Ville, pero debo adaptarme. Después de todo, un cambio tan “extraño” como tú dices, no creo que me caiga mal – Sonreí.

- Si... si notas algún comportamiento muy raro en alguno de nosotros, todo tiene una explicación ¿si? Sólo pregunta... hay muchas cosas que tal vez no vas a entender y muchas más que debo confesarte, pero a su debido tiempo – Me comentó Gerard en tono serio.

- Bueno... no sé a que te refieres, confieso que lo que me acabas de decir me asusta un poco... pero de todos modos lo tomaré en cuenta, gracias Gerard. Y bueno, pues ahora si me retiro a dormir. – Me acerqué a Gerard a darle un beso en la mejilla, se quedó tranquilo y callado. Hice lo mismo con Ville, y después subí a mi habitación.

Me quedé un rato acostada pensando en todos los sucesos... llevaba como tres días conociendo a Gerard y de repente ya estaba durmiendo en su casa... ya había besado a uno de sus amigos... Mi comportamiento cambiaba y cambiaba día tras día... Y no sabía por que. A veces me sentía muy débil, a veces muy activa... y descubrí que evidentemente, comenzaba a sentir algo por Gerard, por aquél chico de cara tan fina, de ojos verdes, de labios tan deseables... Su sola presencia me hacía sentirme segura y como “protegida”... de alguna manera, estando con él, era como si aunque el mundo se desvaneciera... yo sabía que a su lado nada pasaría... con tan sólo una mirada, un abrazo, me sentía completa...El sueño me venció, y que mejor manera que dormir pensando en aquél que quieres, que cambió el curso de tu vida tan drásticamente.

Los primeros rayos de sol me despertaron, al mismo tiempo que Johannes entraba sigilosamente a mi recámara a despertarme. Se sentó a un costado mío, él sabía que yo había despertado... aún así se acercó a hablarme un poco...

- Diana, ¿quieres desayunar algo? – Me habló en voz baja, al oído, moviendo mi cabello.

- Buenos días Johannes, ya bajo y preparo el desayuno – Respondí sonriéndole, un poco apenada.

- No seas tontita, ya está listo... sólo baja y acompáñanos – Me dijo ya con voz más alta y sonriendo.

- Pero... ¡ustedes no me dejan hacer nada! ¿Cómo su supone que voy a pagarles el haberme dejado vivir aquí? – Me levanté.

- Tú sola presencia. Nosotros no podemos establecer relaciones con mujeres, ya luego entenderás porque... no nos malinterpretes, somos amables por educación y emoción tal vez, nosotros no queremos faltarte al respeto. – Me dijo aún más sonriente.

- En serio... nunca había conocido chicos como ustedes, ustedes tienen algo especial... más que educación, tienen algo extraño, pero virtuoso. No entiendo la razón de su distanciamiento con las mujeres, pero supongo que ya me explicarán... –

- Gracias Diana. – Se sonrojó – Con razón Gerard... – Guardó silencio al ver mi interés.

- ¿Gerard qué? – Me emocioné.

[Regresar al Fanfic] [Regresar Fanfics]
Comentarios
Debes estar registrado para agregar un comentario